¿Skool es caro? Pues depende de cómo hagas las cuentas.
Si solo miras la cuota mensual, es fácil pensar que estás pagando bastante por una plataforma. Pero si miras todo lo que te ahorras en herramientas, en tiempo y en quebraderos de cabeza, la cuenta cambia bastante.
Y ojo, que tampoco te voy a vender que montar un negocio digital cuesta cuatro duros, porque no es verdad. Un negocio tiene un coste. Lo que pasa es que ese coste no se paga solo con dinero: se paga con tres monedas, dinero, tiempo y energía, y casi siempre miramos solo la primera.
Así que en este artículo vamos a ver cuánto cuesta Skool de verdad: la cuota, la comisión que casi nadie te explica, y cómo saber qué plan te conviene según tus números.
Si todavía no tienes claro qué es la plataforma ni cómo funciona por dentro, empieza por mi guía general: qué es Skool y cómo funciona. Aquí damos por hecho que eso ya lo tienes y vamos directas a los números.
Llevo 18 años montando proyectos digitales, he pasado por casi todas las plataformas del mercado y ahora mismo estoy migrando mi propia academia a Skool. Así que esto no te lo cuento desde la teoría, sino desde las cuentas que he tenido que hacer yo misma.
Vamos con ello.
Cuánto cuesta Skool: los dos planes
Skool tiene una estructura de precios sorprendentemente simple. Solo dos planes, sin niveles intermedios ni paquetes confusos.
Plan Hobby: 9 dólares al mes
Es el plan de entrada. Por 9 dólares mensuales tienes acceso a las funciones principales de la plataforma: tu comunidad, tus cursos, el alojamiento de vídeos, el calendario de eventos, la sala de directos y la gamificación. Miembros ilimitados y cursos ilimitados.
Tiene dos límites que conviene conocer. El primero es que solo permite un administrador, así que si trabajas sola no te afecta, pero si tienes equipo sí. El segundo, y más importante, es la comisión: Skool se queda un 10% más 0,30 dólares de cada venta que hagas dentro de la plataforma.
Plan Pro: 99 dólares al mes
Es el plan completo. Incluye todo lo del Hobby y añade administradores ilimitados, sistema de afiliados para que tus propios miembros te traigan gente, webinars y algunas funciones extra.
Pero la diferencia que de verdad pesa no es esa. Es la comisión: en Pro baja al 2,9% más 0,30 dólares por transacción para ventas de hasta 899 dólares, y sube al 3,9% más 0,30 dólares en las ventas por encima de esa cifra.
Qué incluyen los dos planes
Antes de seguir, una cosa importante: las funciones esenciales están en los dos planes. No hay funciones de comunidad capadas en el plan barato. La plataforma es la misma. Lo que cambia entre uno y otro es cuánto administrador puedes tener y, sobre todo, cuánto se lleva Skool de cada cobro.
Los dos planes incluyen 14 días de prueba gratuita. No existe un plan gratuito permanente: pasados esos 14 días, o pagas o pierdes el acceso.
La comisión: lo que casi nadie te explica
Aquí está el corazón de todo, y es lo que diferencia este artículo de la mayoría de lo que vas a encontrar por ahí.
La gente compara los dos planes mirando la cuota: «9 dólares es más barato que 99, así que empiezo por el de 9». Y para empezar suele ser verdad. Pero esa comparación se queda coja, porque ignora la comisión.
Piénsalo así. Con el plan Hobby pagas poco de cuota, pero Skool se lleva un 10% de todo lo que factures. Con el plan Pro pagas mucho más de cuota, pero Skool solo se lleva un 2,9%.
Es decir: cuanto más vendes, más caro te sale el plan «barato».
El punto de equilibrio, con números
Vamos a verlo con un ejemplo concreto, que es como se entiende de verdad.
Imagina que facturas 1.000 dólares al mes en tu comunidad.
Con el plan Hobby pagarías: 9 dólares de cuota más un 10% de 1.000, que son 100 dólares de comisión. Total: 109 dólares al mes.
Con el plan Pro pagarías: 99 dólares de cuota más un 2,9% de 1.000, que son unos 29 dólares de comisión. Total: 128 dólares al mes.
A ese nivel de facturación todavía te compensa el Hobby, aunque por poco.
Ahora sube la facturación a 1.500 dólares al mes.
Hobby: 9 + 150 de comisión = 159 dólares.
Pro: 99 + unos 43 de comisión = 142 dólares.
Ya se ha dado la vuelta. A partir de aproximadamente 1.200 o 1.500 dólares de facturación mensual, el plan Pro empieza a salir más barato que el Hobby, aunque su cuota sea diez veces mayor.
Cómo saber cuál te conviene a ti
La regla práctica es sencilla: si todavía no vendes o vendes poco, empieza con el Hobby. Es la forma más barata de arrancar y de validar que tu comunidad funciona.
En cuanto veas que tu facturación mensual se acerca de forma estable a esos 1.200 o 1.500 dólares, haz la cuenta y cámbiate al Pro. El cambio se hace en dos clics y no pierdes nada.
Lo importante es que no te quedes en el Hobby por inercia cuando ya factures bien, porque en ese caso estarías regalando dinero a Skool sin darte cuenta.
Cuánto cuesta Skool en euros
Ahora mismo Skool cobra en dólares. No en euros.
Esto en la práctica significa dos cosas. La primera es que el importe exacto que se te cobra depende del cambio dólar-euro del día, así que puede variar unos céntimos de un mes a otro. La segunda es que, según tu banco o tu tarjeta, puede que te apliquen una pequeña comisión por cambio de divisa. Nada dramático, pero conviene saberlo.
La buena noticia es que Skool tiene en su hoja de ruta el cobro en moneda local, incluido el euro. No hay fecha oficial, pero es algo que la propia plataforma va comunicando. Si estás leyendo esto más adelante, es posible que ya lo veas directamente en euros.
Lo que te ahorras con Skool (y que no aparece en la cuota)
Aquí viene la parte que cambia por completo cómo hay que mirar el precio.
Cuando comparas los 9 dólares de Skool con «montar una web», no estás comparando lo mismo. Porque un negocio digital montado a la manera tradicional no es una herramienta: son varias, y cada una con su factura.
Las herramientas que te evitas
Montando directamente en Skool te ahorras el dominio y el hosting de una web, que no necesitas para arrancar. Te ahorras el Zoom de pago, porque Skool ya incluye la sala de videollamada para tus directos. Te ahorras el alojamiento de vídeos en Vimeo o similares, porque Skool los aloja dentro. Y te ahorras la pasarela de pago por separado, porque va integrada.
Súmalo: dominio, hosting, Zoom, alojamiento de vídeo y pasarela. Eso, por separado, se va con facilidad a bastante más de lo que cuesta Skool entero.
El coste que no se ve: tiempo y energía
Y hay un ahorro que no aparece en ninguna factura, pero que es el más caro de todos: el tiempo y la energía que te lleva aprender a montar y conectar cinco herramientas distintas que no se hablan entre ellas.
Las cosas no se pagan solo con dinero. Se pagan en tres monedas: dinero, tiempo y energía. Y cuando estás empezando, casi siempre las dos que más te faltan son las dos últimas.
Por eso, cuando alguien me dice «es que Skool me parece caro», yo le pregunto otra cosa: ¿caro comparado con qué? ¿Con las cinco suscripciones sueltas que ibas a necesitar igualmente? ¿O con los tres meses que ibas a pasar peleándote sola para conectarlas?
¿Merece la pena Skool por ese precio?
Depende de qué necesites, y prefiero ser honesta.
Skool merece la pena si quieres montar una comunidad o una formación sin volverte loca con la parte técnica, si valoras tenerlo todo en un sitio y si estás empezando y necesitas una inversión inicial baja. Para ese perfil, no le veo rival ahora mismo en relación calidad-precio.
No es la mejor opción si necesitas funciones avanzadas de formación como certificados, exámenes o liberación de contenido por fechas, porque eso Skool no lo hace. Y tampoco sale a cuenta si vas a tener muchas comunidades distintas, porque cada una es una suscripción aparte.
Para el tipo de negocio que yo acompaño —mujeres que saben mucho de lo suyo y quieren un sitio propio donde reunir a su gente y venderles su conocimiento— la respuesta es que sí, y con diferencia.
En resumen: cuánto cuesta Skool de verdad
Si has llegado hasta aquí, ya tienes la respuesta completa, que es más matizada que un simple número:
Skool cuesta 9 dólares al mes en su plan de entrada, o 99 en el completo. Pero el coste real depende de la comisión, que es del 10% en el plan barato y del 2,9% en el caro. Por debajo de unos 1.200 o 1.500 dólares de facturación mensual te compensa el de 9; por encima, el de 99.
Y comparado con montar todo por piezas separadas, sale más barato de lo que parece, sobre todo si cuentas el tiempo y la energía que te ahorras.
La forma más sensata de decidir no es leer más artículos. Es entrar, probarlo con los 14 días gratuitos y verlo por dentro.
¿Quieres verlo montado antes de decidir?
Tengo una comunidad gratuita en Skool que se llama Negocios en Femenino. Ahí puedes ver una comunidad real por dentro, hacerte una idea de cómo funciona y decidir con criterio si te encaja.
Y si ya lo tienes claro y quieres montar la tuya, con mi enlace tienes 14 días de prueba para trastear por dentro antes de pagar nada.