
Si quieres vender formación online, tanto Skool como Hotmart pueden servirte. Pero no están pensadas para lo mismo, y elegir la equivocada te puede costar meses de trabajo y bastante dinero en comisiones.
Llevo 18 años montando proyectos digitales y he pasado por casi todas las plataformas del mercado. Así que en este artículo no vas a encontrar "esta es buena y esta es mala". Vas a encontrar algo más útil: en qué caso tiene sentido cada una, con las comisiones reales sobre la mesa y sin exagerar diferencias que no existen.
Vamos con ello.
La pregunta correcta no es cuál es mejor
Casi todo el mundo se hace la pregunta equivocada: "¿cuál es mejor, Skool o Hotmart?". Y así no hay respuesta, porque depende de lo que quieras construir.
La pregunta buena es otra: ¿quieres vender un curso, o quieres construir un proyecto alrededor de tu conocimiento?
Si tienes una formación grabada y lo que necesitas es venderla, cobrar y entregar el acceso, estás en un escenario. Si lo que quieres es una comunidad donde tus clientas aprendan, participen, hagan preguntas, vuelvan y compren más cosas contigo con el tiempo, estás en otro muy distinto.
No es lo mismo vender un producto que construir una relación. Y cada plataforma está diseñada para una de esas dos cosas.
Qué hace bien Hotmart
Hotmart es un marketplace de productos digitales fundado en Brasil, muy consolidado en España y Latinoamérica. Está especializada en una cosa y la hace muy bien: vender infoproductos.
Sus puntos fuertes
Hotmart es fuerte en todo lo que rodea a la venta de un curso: la pasarela de pago internacional, las páginas de venta, el checkout (que es limpio y transmite confianza), la gestión de reembolsos y, sobre todo, su sistema de afiliados.
Ese sistema de afiliados es su gran ventaja. Otras personas pueden recomendar tu curso y llevarse una comisión por cada venta que traigan. Si tu estrategia se basa en que otros vendan por ti, Hotmart tiene una infraestructura que Skool no iguala.
Además no tiene cuota mensual. No pagas nada por estar; pagas solo cuando vendes.
Para quién encaja Hotmart
Hotmart tiene sentido si te reconoces en esto: tienes un curso o infoproducto concreto, quieres que la persona compre y reciba el acceso, quieres trabajar con afiliados y no necesitas una relación continua con quien compra.
Es el modelo de "producto con principio y final": la persona compra, consume y sigue su camino. Y eso es perfectamente válido. No todos los negocios necesitan una comunidad, y no todas las clientas quieren pertenecer a una. Algunas solo quieren resolver un problema y avanzar. Para ese caso, Hotmart es una opción muy sólida.
Las comisiones de Hotmart, sin confusiones
Aquí hay que parar, porque es donde casi todo el mundo se lía, incluidos muchos artículos que vas a encontrar.
Cuando lees que Hotmart cobra "entre el 40% y el 80%", eso no es lo que te cobran a ti. Ese porcentaje es la comisión que tú, como creadora, decides pagarle a un afiliado que venda tu curso. Lo fijas tú, y solo se aplica si trabajas con afiliados.
Lo que Hotmart se lleva de cada venta tuya es otra cosa, y es bastante razonable: un 9,9% más 0,50 dólares (o euros) por transacción superior a 15. Es decir, de un curso de 100 euros, Hotmart se queda unos 10,40 y a ti te llegan unos 89,60, antes de otros descuentos.
Que quede claro, porque es la clave: la comisión que te cobra Hotmart por vender lo tuyo ronda el 10%, no el 80%.
Qué aporta Skool
Skool también te deja vender cursos: organizas tus contenidos en módulos dentro del aula, subes tus clases, estructuras tu formación. Hasta ahí, parecido.
La diferencia es que Skool mete el curso dentro de algo más grande.
Todo en un mismo espacio
En Skool, además del curso tienes la comunidad en el mismo sitio: un muro donde la gente publica y comenta, un calendario de eventos, la sala para tus directos, la gamificación que hace que la gente vuelva. Todo junto.
Eso significa que tu curso deja de ser una experiencia aislada. Imagina una comunidad para mujeres emprendedoras: dentro puedes tener un curso de iniciación, clases en directo, sesiones de preguntas, programas grupales, retos y varios productos, todo conviviendo en el mismo lugar. La clienta entra por un sitio y lo encuentra todo ahí.
Es lo contrario a la dispersión de siempre: el curso en una plataforma, el grupo en WhatsApp, las sesiones en Zoom y los materiales repartidos en carpetas. Si has montado un negocio así, sabes el lío que es, para ti y para quien te compra.
Las comisiones de Skool
Skool funciona al revés que Hotmart: pagas una cuota fija mensual y una comisión pequeña.
Tiene dos planes, de 9 y de 99 dólares al mes. La comisión es del 10% en el plan de 9 dólares y baja al 2,9% en el de 99. Lo desarrollo entero, con el punto de equilibrio, en mi artículo sobre cuánto cuesta Skool, pero para esta comparación quédate con la idea: en Skool la comisión puede ser mucho más baja, a cambio de pagar una cuota fija todos los meses.
La diferencia que de verdad decide: coste variable o cuota fija
Y aquí está el corazón de la comparación, más allá de funciones.
Hotmart es coste variable puro: no pagas nada por estar, pero te llevas un mordisco de cada venta, para siempre. Cuanto más vendes, más pagas, sin techo. Es el único modelo donde, en cierto sentido, te cuesta más cuanto mejor te va.
Skool es cuota fija: pagas lo mismo cada mes, vendas mil o vendas diez mil. Tu coste no sube con tu éxito.
¿Qué significa esto en la práctica? Que Hotmart sale a cuenta cuando facturas poco, al principio, porque no arriesgas una cuota fija. Pero a partir de cierto volumen, esa comisión de cada venta empieza a pesar más que cualquier cuota mensual. En ese punto, el modelo de cuota fija te protege.
No es que una sea cara y otra barata. Es que una te cuesta más cuando empiezas a ir bien, y la otra no.
Comparativa rápida
Para verlo de un vistazo, según cuál sea tu prioridad:
Te encaja más Hotmart si quieres vender un curso puntual, trabajar con afiliados, tener herramientas comerciales específicas de venta, o empezar sin pagar cuota mensual.
Te encaja más Skool si quieres crear una comunidad de pago, unificar cursos, comunidad y sesiones en un sitio, vender varios productos a la misma audiencia con el tiempo, o reducir el número de herramientas dispersas que gestionas.
En venta pura y afiliación, Hotmart es más completa, hay que reconocerlo. En integrar comunidad, formación y acompañamiento, Skool no tiene rival ahora mismo.
¿Y no puedo usar las dos?
Puedes, y mucha gente lo hace. Hotmart para determinados productos de venta puntual, y Skool para tu comunidad y tus programas de acompañamiento. También puedes empezar con una y cambiarte cuando tu modelo evolucione.
Lo importante no es casarte con una plataforma. Es que cada herramienta tenga una función clara en tu negocio, y no acumular cinco solo porque todo el mundo las usa.
Tres errores que conviene evitar
Antes de decidir, tres avisos que salen de ver a mucha gente equivocarse.
1. Elegir solo por el precio
El precio de la etiqueta no es el coste real. Mira el coste total: comisiones, cuota, y sobre todo el tiempo que cada plataforma te ahorra o te hace perder. Una herramienta "barata" que te tiene tres meses peleándote sale carísima.
2. Elegir por lo que usa otra persona
Que una plataforma le funcione a una creadora que admiras no significa que sea la tuya. Ella tiene un modelo de negocio, y tú tienes el tuyo. Copia el criterio, no la herramienta.
3. Pensar que la comunidad se construye sola
Este es el más común con Skool. La plataforma te da el espacio, pero la comunidad la construyes tú: dando la bienvenida, publicando, haciendo preguntas, organizando sesiones, acompañando. Una comunidad vacía no se llena sola por estar dentro de Skool. Primero tienes que construir algo que merezca la pena.
Entonces, ¿cuál elijo?
Resumiendo, para que te lo lleves claro:
Si tu curso es todo tu negocio —lo vendes, lo entregas y ahí acaba la relación— Hotmart puede encajarte muy bien, sobre todo si trabajas con afiliados.
Si tu curso es una parte de un proyecto más amplio, donde quieres que las personas se queden, participen y sigan avanzando contigo, entonces Skool es la opción más potente.
No se trata de elegir la plataforma de moda. Se trata de elegir la que encaja con el proyecto que quieres construir. Porque una cosa es vender un curso, y otra muy distinta es construir un lugar al que tus clientas quieran volver.
¿Quieres ver por dentro cómo funciona una comunidad en Skool?
Tengo una gratuita, Negocios en Femenino, donde puedes ver cómo se organizan los contenidos, cómo conviven el curso y la comunidad, y hacerte una idea real antes de decidir.
Y si ya lo tienes claro y quieres montar la tuya, con mi enlace tienes 14 días de prueba.
